Los errores más comunes al solicitar una ayuda pública y cómo evitarlos

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Conseguir una ayuda pública puede ser un impulso clave y decisivo para cualquier empresa, ya que muchas ven en estos programas una oportunidad para modernizar sus instalaciones, digitalizar procesos o desarrollar nuevos productos con la seguridad y motivación extra que otorga la concesión de estos incentivos.

¿Por qué una buena oportunidad puede acabar perdiéndose?

No obstante, el proceso de solicitud no es tan sencillo como pudiera parecer en un principio, ya que esconde varias “trampas” que, si no se conocen o atienden adecuadamente, pueden convertirse en un factor crucial que conduzca a la desestimación del expediente. Muchos proyectos con gran potencial quedan fuera de estos apoyos financieros por errores formales o estratégicos que pueden evitarse fácilmente con una buena planificación.

¿Qué errores conviene anticipar antes de presentar una solicitud?

Es por ello que en este post vamos a repasar los errores más frecuentes que detectamos en nuestro trabajo diario asesorando a empresas en la gestión de estas ayudas y sus proyectos, comentando algunos ejemplos y sumando consejos prácticos para prevenirlos.

Falta de algún documento esencial o aportación del documento erróneo

¿Por qué un documento puede bloquear todo el expediente?

Uno de los fallos más recurrentes en las solicitudes de ayudas públicas es presentar documentación incorrecta, incompleta o fuera de plazo. Puede parecer un detalle menor o sin importancia, pero en convocatorias muy competitivas, especialmente aquellas de concurrencia simple, en las que se van evaluando proyectos en base al orden de entrada en el registro, un documento mal identificado o la ausencia de un justificante puede bloquear la tramitación completa del expediente.

Esto puede ocurrir de dos formas:

    u003cliu003eQue el expediente quede bloqueado hasta que la documentación sea subsanada mediante su aportación, lo que se traduce en u003cstrongu003e“perder puestos”u003c/strongu003e en el orden de entrada.u003c/liu003eu003cliu003eQue el expediente sea directamente desestimado por u003cstrongu003eagotamiento de los fondosu003c/strongu003e con los que cuente la convocatoria.u003c/liu003e

¿Cuáles son los errores documentales más habituales?

Por ejemplo, algunos errores frecuentes son:

    u003cliu003eAportar u003cstrongu003eestados financieros sin firmau003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eNo incluir alguna u003cstrongu003edeclaración responsable obligatoriau003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003ePresentar las u003cstrongu003ecuentas anualesu003c/strongu003e en un formato o modelo no apto.u003c/liu003eu003cliu003eAdjuntar documentos que no corresponden exactamente con lo solicitado en la convocatoria.u003c/liu003e

Estos fallos pueden derivar en requerimientos, demoras o incluso desestimaciones.

¿Cómo se puede evitar este problema?

Para evitarlo, hay dos medidas sencillas pero muy efectivas:

    u003cliu003eRealizar una verificación interna antes de enviar la solicitud.u003c/liu003eu003cliu003eContar con un checklist de documentación adaptado a cada convocatoria.u003c/liu003e

Ambas acciones facilitan la preparación de la documentación solicitada y ayudan a garantizar la correcta presentación de la solicitud en cuestión.

No distinguir correctamente entre proyectos de I+D y proyectos de innovación

¿Dónde está realmente la frontera entre I+D e innovación?

Este es un error técnico clásico y fácil de cometer, especialmente en programas como los del CDTI, Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, o las ayudas regionales a la innovación. Muchas empresas, debido al desconocimiento sobre este ámbito, tienden a etiquetar como “I+D” cualquier mejora de producto o proceso, cuando en realidad la frontera entre investigación, desarrollo e innovación está claramente definida en la normativa europea y marca límites claros entre la I+D y su hermana, la “i pequeña”.

En esencia, la diferencia principal es la siguiente:

    u003cliu003eLos proyectos de u003cstrongu003eI+Du003c/strongu003e se centran en generar u003cstrongu003enuevo conocimiento o tecnologías que no existenu003c/strongu003e y conllevan un grado de u003cstrongu003eincertidumbre técnica elevadou003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eLos proyectos de u003cstrongu003einnovaciónu003c/strongu003e aplican conocimientos ya existentes para u003cstrongu003emejorar procesos, productos o serviciosu003c/strongu003e.u003c/liu003e

¿Qué ocurre si el proyecto se clasifica mal?

Si una empresa confunde estas categorías, la solicitud de ayuda desembocará irremediablemente en una desestimación del proyecto por falta de adecuación al objeto de la ayuda.

¿Cómo comprobar si la línea de ayuda es la adecuada?

Un tip muy útil consiste en realizar, antes de redactar la memoria técnica, una revisión objetiva del TRL, o nivel de madurez tecnológica, del proyecto. Esto permite comprobar en qué punto nos encontramos y asegurar que la línea de ayuda a la que estamos aplicando es realmente la adecuada.

Incumplir el efecto incentivador de la ayuda

¿Por qué el momento de inicio del proyecto es tan importante?

Este, sin lugar a dudas, es uno de los motivos de exclusión más graves y comunes y, sin embargo, uno de los más fáciles de evitar. En líneas generales, la mayoría de las ayudas públicas a la I+D+i o incentivos de esta índole, salvo aquellas que poseen carácter retroactivo, suelen exigir el cumplimiento del efecto incentivador. Dicho de otro modo, la empresa no debe haber iniciado el proyecto antes de presentar la solicitud a la convocatoria.

¿Qué documentos pueden demostrar que el proyecto ya había comenzado?

Llevado al terreno práctico, esto significa que no pueden existir documentos o compromisos con fecha anterior a la presentación de la solicitud en el organismo, como por ejemplo:

    u003cliu003eu003cstrongu003eAceptaciones en firme de ofertasu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003ePedidosu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003eContratosu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003eFacturasu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003ePagos vinculados al inicio del proyectou003c/strongu003e.u003c/liu003e

Lo que buscan los organismos con esta medida es garantizar que el proyecto nace como consecuencia de la ayuda y no como una inversión ya planificada previamente.

Lo que buscan los organismos con esta medida es garantizar que el proyecto nace como consecuencia de la ayuda y no como una inversión ya planificada previamente.

¿Cómo protegerse ante un posible incumplimiento?

Para evitar incumplir este punto, así como contribuir a defenderlo, conviene conservar correos, presupuestos y documentos fechados que evidencien el momento real de inicio de las actividades.

Es cierto que, dependiendo de la convocatoria objeto de estudio, pueden existir algunos gastos exentos de este requisito, como podrían ser:

    u003cliu003eLa u003cstrongu003ecompra del terrenou003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eLa u003cstrongu003eobtención de permisosu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eLa realización de u003cstrongu003eestudios previos de viabilidadu003c/strongu003e.u003c/liu003e

No obstante, en líneas generales, un error de calendario puede suponer la pérdida del 100% de la financiación, al tratarse de un factor que se considera que afecta a todo el proyecto en su conjunto.

Presupuestar sin coherencia técnica y/o económica

¿Qué debe demostrar el presupuesto de un proyecto?

Sin excepción, sea cual sea la convocatoria o línea de ayuda que se quiera solicitar, el presupuesto de un proyecto de I+D+i debe cumplir con tres aspectos esenciales:

    u003cliu003eSer u003cstrongu003ecoherente con su alcanceu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eSer u003cstrongu003erealistau003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eEstar u003cstrongu003eadecuadamente justificadou003c/strongu003e.u003c/liu003e

Después de haber participado en multitud de proyectos, con una gran variedad de empresas de diversos sectores, es muy común encontrar presupuestos iniciales en los cuales se incluyen partidas sobredimensionadas, especialmente en el gasto de personal, o mal justificadas, sin una aclaración que explique el porqué de ese importe o coste. Esto genera dudas en los evaluadores sobre la credibilidad del proyecto y puede producir “recortes” en el presupuesto.

¿Cómo debe conectarse la memoria técnica con el presupuesto?

Con el fin de evitar este error de presentación, la clave reside en que cada coste debe estar alineado con una tarea o actividad concreta de la memoria:

    u003cliu003eLas u003cstrongu003ehoras del personalu003c/strongu003e deben estar vinculadas con las actividades técnicas descritas.u003c/liu003eu003cliu003eLos u003cstrongu003ematerialesu003c/strongu003e deben estar relacionados con los experimentos o desarrollos que los requieran.u003c/liu003eu003cliu003eLas u003cstrongu003esubcontrataciones de tercerosu003c/strongu003e deben responder a tareas justificables y complementarias al trabajo propio de la empresa.u003c/liu003e

Además de lo anterior, es necesario que los presupuestos de terceros sean comparables y razonables dentro del mercado, evitando incurrir en gastos genéricos o de carácter más comercial.

¿Por qué la trazabilidad mejora la solidez del expediente?

Una buena trazabilidad entre lo técnico y lo económico transmite profesionalidad y mejora la puntuación y solidez de cualquier expediente.

Falta de planificación y control de los plazos

¿Por qué dejar la solicitud para el final puede reducir sus posibilidades de éxito?

Como se puede deducir a partir de los puntos anteriormente comentados, las ayudas públicas requieren tiempo, coordinación y previsión para plantear apropiadamente el proyecto que se va a llevar a cabo. En línea con este punto, uno de los errores más frecuentes es subestimar los plazos administrativos, tanto en la preparación de la solicitud como en las posteriores fases de ejecución, justificación y auditoría, las cuales ameritan su propio post aparte.

Por lo general, las empresas, y en especial las pymes industriales, suelen tener su equipo enfocado en el día a día del negocio y tienden a posponer la recopilación de documentación o a dejar la redacción de la memoria para última hora. Esto, en la mayoría de los casos, provoca que la solicitud se presente incompleta o sin revisar, lo cual reduce considerablemente sus probabilidades de éxito, ya que facilita en mayor medida:

    u003cliu003eEl u003cstrongu003eretraso durante la evaluaciónu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eEl incremento del número de u003cstrongu003erequerimientosu003c/strongu003e.u003c/liu003eu003cliu003eEl u003cstrongu003erecorte de gastos escasamente justificadosu003c/strongu003e.u003c/liu003e

¿Qué fases debería incluir una buena hoja de ruta?

La clave para evitar esto puede ser tan simple como planificar el proceso con una hoja de ruta que contenga tres fases claras:

    u003cliu003eu003cstrongu003ePreparación:u003c/strongu003e análisis de encaje, documentación y consorcios.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003eTramitación:u003c/strongu003e redacción y presentación.u003c/liu003eu003cliu003eu003cstrongu003eEjecución:u003c/strongu003e seguimiento y justificación.u003c/liu003e

Trabajar con un calendario definido y con apoyo especializado ahorra muchos imprevistos, evita errores básicos y, lo más importante, aporta tranquilidad y seguridad a todo el proceso.

Conclusión: El éxito está en la preparación

¿Qué marca la diferencia entre una solicitud sólida y una solicitud improvisada?

Solicitar una ayuda pública no debería ser un ejercicio de prueba y error ni sentirse como una carrera contrarreloj. En lo que a trabajar una solicitud de ayuda se refiere, el éxito depende, sobre todo, de una buena preparación, un diagnóstico técnico preciso y un acompañamiento experto.

¿Cómo puede ayudar Leyton en este proceso?

Y aquí es donde entramos nosotros, ya que en Leyton llevamos años trabajando con empresas y ayudándolas a transformar sus ideas, inversiones e innovaciones en proyectos financiables, asegurando la correcta clasificación del proyecto, garantizando la documentación técnica precisa y ofreciendo una estrategia de presentación alineada a la convocatoria más favorable e interesante en todos los sentidos.

Si estás pensando en emprender un nuevo desarrollo o inversión tecnológica, o simplemente te gustaría conocer qué programas se ajustarían mejor a las necesidades de tu empresa, te invitamos a contactar con nosotros. Nuestro equipo de expertos en financiación pública y fiscalidad de la I+D+i estará encantado de atenderte y orientarte, sin ningún compromiso, sobre las diferentes opciones disponibles que pueden impulsar el crecimiento y competitividad de tu negocio.

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