Los retos del sector de la automoción

Si alguno de los pronósticos sobre los coches del futuro se ha ido confirmando a lo largo de los últimos años es la evolución progresiva del coche personal en un vehículo con cada vez más autonomía en la conducción.

SEPTEMBER 28, 2020

12:00 AM

Por Alberto Blas

Si alguno de los pronósticos sobre los coches del futuro se ha ido confirmando a lo largo de los últimos años es la evolución progresiva del coche personal en un vehículo con cada vez más autonomía en la conducción. En los próximos años, tal como evidencian con las tendencias tecnológicas más vanguardistas, el usuario se irá convirtiendo de forma progresiva en un elemento prescindible a la hora de conducir, gestionar el trayecto y estar alerta a las condiciones del entorno.

Bajo esta premisa, el escenario quedará definido por dos grandes axiomas: que el vehículo privado será prescindible para la mayoría de nosotros y que, en el resto de casos, su valor añadido vendrá dado por la comodidad y las prestaciones del vehículo como habitáculo de entretenimiento.

En el primero de los casos, existen ya multitud de líneas de desarrollo enfocadas a facilitar la introducción de los vehículos en el modelo de negocio de carsharing, desde conceptos ya maduros como la electrificación de pequeñas motorizaciones y la gestión del vehículo mediante APPs, hasta conceptos en fases muy embrionarias, como superficies multifuncionales para los elementos de interior capaces de “autolimpiarse” o de generar “olor a nuevo” durante toda su vida útil.

En el segundo de los casos y dejando de lado lo evidente, es decir, que el factor principal de un vehículo de calidad reside en la seguridad de sus usuarios, el resto de factores a la hora de escoger nuestro nuevo coche estarán directamente relacionados con la comodidad y todas las herramientas de entretenimiento y ocio que pueda ofrecernos el vehículo durante los trayectos en los que el viaje se realice de forma autónoma.

En este sentido, existen ya modelos conceptuales e incluso prototipos muy experimentales de habitáculos de coches que son capaces de transformarse en todo un centro de ocio multimedia, incluyendo desde parabrisas que se transforman en pantallas panorámicas, combinaciones de puertas y asientos que imitan de forma muy lograda la sensación de estar en el sillón de tu casa o salpicaderos capaces de metamorfosearse para convertirse en todo un centro multimedia avanzado.

Todo parece indicar por tanto que en pocos años ya no elegiremos nuestra forma de movernos por las sensaciones de conducción que pueda ofrecernos una marca o un modelo concreto, sino por la conectividad y opciones de entretenimiento que nos ofrezca mientras el coche se encarga de hacernos llegar de forma segura a nuestro destino.

Tanto es así, que a día de hoy ya se muestra un claro envejecimiento del parque móvil y una caída de 3% de matriculación en 2019, derivado entre otras causas porque muchos usuarios ya no necesitan tener un coche utilitario en propiedad, sino que les resulta suficiente con utilizar las plataformas de carsharing y, de forma puntual, alquilar coches para viajes de mayor recorrido.

Por todo ello, el sector del automóvil ha detectado la necesidad de poner en marcha una estrategia-país para impulsar la transformación de la industria, la cual pasa por adaptarse a las nuevas exigencias de los clientes, los cuales se segmentarán en usuarios que opten por la practicidad de las plataformas de carsharing y usuarios que opten por disfrutar de los viajes con múltiples opciones conectividad y multimedia.

Nuestro autor

Alberto Blas

Manager de Consultoría Industrial

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