El ecosistema Gaming.

El crecimiento del sector de los videojuegos, más conocido como gaming, ha experimentado un crecimiento más que notable durante los últimos años, llegando a situar a la industria española como la cuarta a nivel europeo y la novena a nivel mundial. Un incremento de la actividad que ha hecho que la competencia crezca ferozmente en el sector, siendo los detalles los que marcan la diferencia entre un competidor u otro.

MARCH 30, 2021

12:00 AM

Por Equipo

El crecimiento del sector de los videojuegos, más conocido como gaming, ha experimentado un crecimiento más que notable durante los últimos años, llegando a situar a la industria española como la cuarta a nivel europeo y la novena a nivel mundial. Un incremento de la actividad que ha hecho que la competencia crezca ferozmente en el sector, siendo los detalles los que marcan la diferencia entre un competidor u otro.

Desde que en 1958 William Higinbotham y Robert Dvorak mostraran al mundo el primer videojuego, un simulador de tenis llamado Tennis for Two, han pasado infinidad de revoluciones, juegos o desarrolladores que han contribuido a potenciar el sector del videojuego hasta convertirlo en lo que hoy en día es: una industria que mueve millones de euros alrededor de todo el mundo y que ha convertido a este sector en uno de los más potentes y prometedores a nivel global.

Lo que en un principio fue ideado para el entretenimiento social, hoy en día es una de las mayores industrias. De hecho, el sector español del videojuego ha crecido exponencialmente en los últimos años hasta situarlo como el cuarto mercado a nivel europeo y el noveno a nivel mundial, teniendo entre sus filas a grandes actores del sector comoUbisoft, Lince Work u Omnidrone. En el año 2019, según el Libro Blanco del Desarrollo Español del Videojuego, un 80% de las empresas activas que se crearon en los últimos 10 años estaban relacionadas con el sector del videojuego, ascendiendo a un total de 520. Sumada a esta cifra de crecimiento del sector, hay que añadir un dato todavía más importante relacionado con el consumo de esta industria por parte de la sociedad: solo durante el mes de abril del pasado 2020, la demanda de videojuegos online aumentó un 75% en España. Y es que, a raíz de la pandemia global causada por el coronavirus, el consumo de la industria se disparó, ya que las cuarentenas domiciliarias situaron a los videojuegos como una de las pocas alternativas de ocio. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) fomentó el uso de videojuegos para sobrellevar el confinamiento mediante su campaña #PlayApartTogether.

Por todos estos motivos, muchas empresas de otros sectores han visto en los videojuegos una oportunidad nueva de crecimiento. La naturaleza adictiva de este tipo de entretenimiento hace que los gamers (jugadores de videojuegos) se mantengan activos durante largos periodos de tiempo y ello puede animar a nuevos inversores a apostar por el sector.

Precisamente uno de esos largos periodos de tiempo que resultan un filón para las empresas inversoras son los e-sports; o lo que es lo mismo, tal y como lo define la Asociación Española de Videojuegos: competiciones de videojuegos estructuradas a través de jugadores, equipos, ligas, publishers, organizadores, broadcasters, patrocinadores y/o espectadores. Unas competiciones que pueden ser de carácter amateur o profesional, organizadas en eventos presenciales u online y que mueven millones de euros. Sin embargo, el negocio de los videojuegos va más allá de las audiencias de estos torneos; el público también invierte su tiempo en este sector al visualizar contenidos de sus jugadores favoritos, convirtiendo a estos gamers en figuras reconocidas e ídolos para mucha gente. Sin duda, otra oportunidad de negocio al convertir a los fans en un target perfecto para las marcas y un modo más de conseguir hacer negocio a través del mundo de los videojuegos.

Con estos datos, y como no podía ser de otra manera, se observa como el sector ha experimentado un nuevo ‘boom’ de crecimiento, no solo en el consumo, sino también en el número de empresas que se dedican a ello. El auge de la industria gaming durante el confinamiento no es algo temporal, fue una oportunidad para normalizar algo que antes estaba mal visto, como un entretenimiento aislado y sin mayor importancia económica que otras industrias. La forma tradicional de consumir videojuegos está cambiando y eso abre nuevas oportunidades de inversión para las grandes empresas.

Ahora el abanico que el mundo de los videojuegos ofrece no se limita única y exclusivamente a una habitación con una consola y una televisión, y es por esto que en muchas ocasiones, destacar entre la mayoría se antoja tarea complicada. Por este motivo, tener un as en la manga puede marcar la diferencia a la hora de ser quienes desarrollen o no un nuevo juego, quienes tengan más o menos éxito en el sector o quienes consigan llamar la atención de más inversores. Estas ventajas no solo tienen que ser las relacionadas con los gamers o el producto final, sino que el propio desarrollo de los juegos puede ser clave. En muchas ocasiones se tiende a pensar que el éxito es la punta del iceberg, pero la realidad bajo el resultado final es lo importante. Es por ello que las empresas, cada vez más, piensan en la base del sector: el talento del equipo que desarrolla los productos y la necesidad de invertir en esta parte de la cadena antes de obtener el producto final.

Un as diferenciador para un futuro gaming

Como ha quedado patente, el mundo del gaming es un mundo en auge donde cada vez son más los actores que buscan hacerse con un papel principal en la mega producción del videojuego. Sin embargo, conseguir ese papel no suele ser tarea sencilla y son los, a priori, pequeños detalles los que terminan marcando las grandes diferencias.

Sin lugar a dudas, el principal factor diferenciador que puede hacer triunfar un proyecto o fracasar antes de ver la luz, es el de la financiación. La mayoría de proyectos carecen de solidez en este sentido y tan solo cuentan con su propio capital para hacer frente a los proyectos que tienen entre manos. Según el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos, el 93% del capital social de las empresas procede únicamente de los socios fundadores, mientras que tan solo el 7% representa las empresas que cuentan con inversores externos a la propia empresa. Junto a este dato se encuentran en dicho informe dos cifras que deben mejorar en el sector para terminar de ser competitivo plenamente. Por un lado que el 78% de las empresas dedicadas al videojuego necesitan financiación y que tan solo un 27% de las empresas pudo beneficiarse de algún programa de ayudas públicas (evidenciando una caída con respecto al 2013, cuando el porcentaje que las recibía era del 44%, casi el doble).

En muchas ocasiones el motivo no es otro que el desconocimiento. Por esta razón y con el fin de mejorar estas situaciones, empresas como Omnidrone ya han tomado la iniciativa de corregir la situación y recurrir a su as en la manga: Leyton. Y es que desde Leyton se pone en conocimiento de las empresas no solo las deducciones fiscales en materia de I+D+i que se pueden conseguir o las ayudas a las cuales se pueden acceder, sino que allana el camino para conseguirlas, encargándose de todo el asesoramiento y proceder para las diferentes solicitudes. Es este factor el que ayuda a llegar a la cima. Precisamente el CEO y Cofundador de Omnidrone, Gerard Fernández, declaró que: “Hay varias ayudas para nuestro sector que la competencia no conoce y cuyo acceso no es fácil, y a ellas nosotros sí podemos acceder gracias a Leyton. Precisamente este acceso al abanico de ayudas nos ha hecho poder ofrecer a nuestros empleados entre un 20% y un 30% más de salario o compensaciones que el resto de nuestros competidores”. Así, como quedó patente anteriormente, Omnidrone puede perfeccionar la base del iceberg con el fin de hacer que su cúspide llegue lo más alto posible. Un ejemplo de que con la ayuda adecuada, la inversión en talento y un buen proyecto se puede lograr un gran éxito. “Gracias a las bonificaciones de las que Leyton nos informa podemos acceder al mejor talento, tanto el nacional como el extranjero, que suele ser más costoso. Muy posiblemente sin Leyton y sin poder acceder a las ayudas que ponen a nuestra disposición, no lo tendríamos”, asegura Gerard Fernández.

El ecosistema gaming avanza a pasos agigantados y con él deben hacerlo tanto las empresas, inversores, ayudas y, especialmente, conocimientos sobre todas las ventajas que se pueden lograr. El presente gaming está asegurado, ahora llega el momento de conseguir lo más difícil: mantener el éxito en el futuro; algo que se podrá conseguir si se saben jugar bien todas las cartas de las que se disponen.

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